Love is in the air

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Es muy difícil dejar de sentir todo el tiempo, no puedo dejar de hacerlo, no puedo ser fría cuando por dentro siento todo esto, cuando siento amor pero el problema es que me da más dolor que felicidad, y eso no es amor, sólo la verdad le dará sentido a todo y la verdad prefiero alejarte de mi vida aunque me duela por un rato a quedarme y que me duela toda una vida

El le dijo
No te entiendo, pero confió en ti, en tu palabra, en que se que lo que haces estará bien, y aunque el resultado no sea el que yo espero, no importa, yo te apoyo porque te amo aunque tu decisión no me incluya

Cierto ;)

Me faltas tu

Me doy cuenta de que me faltas, de que me falta tu presencia, tu forma de ser, tus alegrías y tristezas, tus historias y tus sueños, me faltas tu!
Me doy cuenta de que te busco pero no puedo encontrarte ni siquiera te puedo encontrar en ti!
Me doy cuenta de que ya no eres esa persona, de que has cambiado demasiado que no se ni quien es la persona de la que me enamore!
Me doy cuenta de que solo fue una ilusión u de verdad nunca exististe!, de que te idealice como perfecto en mi mente, y al darme cuenta de que eres todo lo contrario me siento desecha ya que en lo que creía ya no puedo confiar.

ariadnaaa10:

sin mirar atrás en We Heart It - http://weheartit.com/entry/75334117

ariadnaaa10:

sin mirar atrás en We Heart It - http://weheartit.com/entry/75334117

“Se refleja la quietud de dos almas que han querido ser dichosas al arrullo de su plena juventud.
Corazón que has sentido el calor de una linda mujer en las noches de octubre, corazón que has sabido sufrir y has sabido querer desafiando el dolor.
Si me voy no perturbes jamás la risueña ilusión de mis sueños dorados, si me voy nunca pienses jamás que es con único fin de estar lejos de ti, viviré con la eterna pasión que sentí desde el día en que te vi, desde el día que soñé que serias para mi!”

—   Luna de octubre - Eugenia León y Carla Morrison
San Cristóbal de las casas, Chiapas, México
:)

“Me doy cuenta de que me faltas
y de que te busco entre las gentes, en el ruido,
pero todo es inútil.
Cuando me quedo solo
me quedo más solo
solo por todas partes y por ti y por mí.
No hago sino esperar.
Esperar todo el día hasta que no llegas.
Hasta que me duermo
y no estás y no has llegado
y me quedo dormido
y terriblemente cansado
preguntando.
Amor, todos los días.
Aquí a mi lado, junto a mí, haces falta.
Puedes empezar a leer esto
y cuando llegues aquí empezar de nuevo.
Cierra estas palabras como un círculo,
como un aro, échalo a rodar, enciéndelo.
Estas cosas giran en torno a mí igual que moscas,
en mi garganta como moscas en un frasco.
Yo estoy arruinado.
Estoy arruinado de mis huesos,
todo es pesadumbre.”

—   Me doy cuenta de que me faltas
Jaime Sabines

No es que muera de amor, muero de ti.
Muero de ti, amor, de amor de ti,
de urgencia mía de mi piel de ti,
de mi alma, de ti y de mi boca
y del insoportable que yo soy sin ti.

Muero de ti y de mi, muero de ambos,
de nosotros, de ese,
desgarrado, partido,
me muero, te muero, lo morimos.

Morimos en mi cuarto en que estoy solo,
en mi cama en que faltas,
en la calle donde mi brazo va vacío,
en el cine y los parques, los tranvías,
los lugares donde mi hombro
acostumbra tu cabeza
y mi mano tu mano
y todo yo te sé como yo mismo.

Morimos en el sitio que le he prestado al aire
para que estés fuera de mí,
y en el lugar en que el aire se acaba
cuando te echo mi piel encima
y nos conocemos en nosotros,
separados del mundo, dichosa, penetrada,
y cierto , interminable.

Morimos, lo sabemos, lo ignoran, nos morimos
entre los dos, ahora, separados,
del uno al otro, diariamente,
cayéndonos en múltiples estatuas,
en gestos que no vemos,
en nuestras manos que nos necesitan.

Nos morimos, amor, muero en tu vientre
que no muerdo ni beso,
en tus muslos dulcísimos y vivos,
en tu carne sin fin, muero de máscaras,
de triángulos oscuros e incesantes.
Muero de mi cuerpo y de tu cuerpo,
de nuestra muerte ,amor, muero, morimos.
En el pozo de amor a todas horas,
inconsolable, a gritos,
dentro de mi, quiero decir, te llamo,
te llaman los que nacen, los que vienen
de atrás, de ti, los que a ti llegan.
Nos morimos, amor, y nada hacemos
sino morirnos más, hora tras hora,
y escribirnos y hablarnos y morirnos.

—   No es que muera de amor, muero de ti
Jaime Sabines

Vamos a guardar este día
entre las horas, para siempre,
el cuarto a oscuras,
Debussy y la lluvia,
tú a mi lado, descansando de amar.
Tu cabellera en que el humo de mi cigarrillo
flotaba densamente, imantado, como una mano
acariciando.
Tu espalda como una llanura en el silencio
y el declive inmóvil de tu costado
en que trataban de levantarse,
como de un sueño, mis besos.

La atmósfera pesada
de encierro, de amor, de fatiga,
con tu corazón de virgen odiándome y odiándote.
todo ese malestar del sexo ahíto,
esa convalecencia en que nos buscaban los ojos
a través de la sombra para reconciliarnos.
Tu gesto de mujer de piedra,
última máscara en que a pesar de ti te refugiabas,
domesticabas tu soledad.
Los dos, nuevos en el alma, preguntando por qué.
Y más tarde tu mano apretando la mía,
cayéndose tu cabeza blandamente en mi pecho,
y mis dedos diciéndole no sé qué cosas a tu cuello.
Vamos a guardar este día
entre las horas para siempre.

—   Jaime Sabines